Aún recuerdo el día que conocí a Maribel, en Salinas y me comentó que su hija Mabebe se casaba al año siguiente, que vivía en Londres y que ya hablaríamos.

Y vaya que si hablamos…!! Cuántas ideas teníamos y que genial lo pasamos durante los preparativos.

Querían que no fuese una boda clásica y hacer algo especial y dinámico para los invitados. El lugar elegido fue el Palacio de Meres, un lugar con encanto propio donde poder celebrar también la ceremonia religiosa.

Pensamos en comida cóctel donde la gente pueda hablar con unos y otros sin tener que tener mesas establecidas, con varios puntos de apoyo donde poder sentarse, pero Asturias a veces nos los pone difícil y llovió, por lo que improvisamos decoración floral y al final tuvimos que usar los salones. Aún así salió a pedir de boca porque el tiempo nos dio una tregua y solo se sirvió uno de los platos en mesa para luego disfrutar de los distintos bufets del catering Balbona.

La novia estaba espectacular con vestido de Soledad Alonso y tocado de Mimoki.

Como regalazo para las invitadas preparamos un puesto de Gusnight, sandalias de lazo con cuña ideales para usar todo el verano, y también algo dulce para la hora de las copas con un corner de chuches.

Y como todas las bodas nos dejan anécdotas, esta no iba a ser menos. Mabebe quería un ramo muy especial grande y con hortensias a juego con sus sandalias de terciopelo y la verdad que encontramos la manera de satisfacer su ilusión.

Fotos de los novios y familiares: Pelayo Lacazette